Qué es ser wedding planner

El encanto de descubrir qué es ser Wedding planner y otras formas de ser feliz con una boda

Para nosotras, lo más importante de nuestro trabajo es la gran satisfacción que sentimos cuando una boda acaba y todo ha salido a pedir de boca. Es ahí cuando después de mucho estrés y un pelín de nervios, haces el balance de las cosas buenas y malas que te da esta profesión… y terminan ganando las buenas con diferencia

Y es por eso por lo que hoy estamos aquí, para contaros las cosas buenas que tiene ser wedding planner u organizadora de eventos.

que es una wedding planner

Cuando comenzamos a planear una boda desde cero con nuestros novios empezamos disfrutando de la primera reunión con ellos, conociéndolos, conociendo su historia, sus gustos y su idea de boda soñada… seguidamente nuestra mente empieza a maquinar, y es aquí donde empezamos a disfrutar de inventar, planear, hacer un tetris para que cuadren los presupuestos, dar ideas, que los novios se queden maravillados y un sin fin de cosas molonas por las que ser wedding planner merece la pena.

Después de esto, seguimos disfrutando de la realización de los proyectos acordados, de las reuniones con esos novios para decidir qué habrá en su boda y qué ¡NO!, de la preparación de los materiales, que luego serán detalles únicos en el día B, de comprar y pintar muebles, de elegir telas, buscar música, hacer timings y una larga lista de tareas maravillosas con las que disfrutamos a cada minuto de nuestra profesión.

momentos preferidos de una wedding planner

Y por último el gran día… el día en el que te llama la novia horas antes de que la boda comience, con voz nerviosa, para preguntarte si todo está listo y preparado. Ese día en el que el novio, aunque diga que no, se muere de nervios por verla entrar… y es que a nosotras nos encanta mirar a nuestros novios cuando llega ese momento (y a veces hasta se nos cae alguna lagrimita…). Sin duda alguna, una de las mejores sensaciones aflora en nosotras cuando vemos esas caritas mirando cómo llega a la ceremonia su futura mujer, eso no lo cambiamos por nada del mundo… Y esto es sólo otro de los placeres que tiene ser wedding planner.

Que acabada la ceremonia algún que otro novio se acerque para decirte que su boda ha sido mejor que como la había soñado. Que al pasar al aperitivo o al salón, la madrina te diga que nunca habría imaginado que todo podría estar saliendo tan bien y tan bonito… Que después del baile, la novia le regale al novio una sevillana cantada por ella (este privilegio lo tenemos mucho las wedding planner de Sevilla) y que él te diga -¡Cómo lo teníais tan calladito!. Y, en definitiva, que cuando todo acabe, los novios sólo tengan palabras de agradecimiento de todo el proceso y que valoren nuestro trabajo como el que más… y terminen mandándonos un mensaje al día siguiente, después de haber digerido todo, y te digan que volverían a casarse contigo sin dudarlo

Por esto, y por mil sentimientos más, estamos enamoradas de nuestra profesión y sin lugar a dudas, volveríamos a ser wedding planners en un millón de vidas más.

No hay mayor motivación que seguir sintiendo la misma ilusión cada vez que una nueva pareja se une a nuestro hilo rojo…

empresa de organización de bodas

¿Te ha gustado? ¡Compártelo!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.